LA ÚLTIMA BATALLA DE LAS EXTRAORDINARIAS

LA ÚLTIMA BATALLA DE LAS EXTRAORDINARIAS

Este viernes se definirá el destino de los derechos laborales de los trabajadores y la ley penal juvenil.

El Gobierno de Javier Milei volverá este viernes a la Cámara alta para revisar el polémico artículo 44 que establece recortes a las licencias por enfermedad a los trabajadores argentinos. El oficialismo permanece confiado en lograr la sanción definitiva antes de que finalice el período de sesiones extraordinarias, con el apoyo de La Libertad Avanza, Pro, UCR y bloques provinciales. Además, se debatirá la ley penal juvenil, que ya tiene la media sanción de Diputados.

De aprobarse la reforma, según lo modificado por Diputados, el Presidente utilizará el triunfo para reforzar su discurso triunfante durante la inauguración de las sesiones ordinarias el domingo 1° de marzo. Curiosamente, Bartolomé Abdala, el presidente provisional del Senado, adelantó que “va a haber alguna ley nueva que va a venir a corregir” las licencias “exageradas, abusivas” durante el periodo de sesiones ordinarias. El artículo 44 que descontaba hasta el 50% del salario por enfermedad fue retirado de la reforma laboral que se vota este viernes en la Cámara alta.

Uno de los cambios más importantes que plantea la ley tiene que ver con las indemnizaciones por despido, ya que modifica la base de cálculo de la indemnización por antigüedad. Solo se considerará la remuneración mensual devengada y pagada en cada mes calendario, y quedan excluidos conceptos no mensuales como el aguinaldo, vacaciones y premios extraordinarios. Se incorpora la posibilidad de reemplazar la indemnización tradicional por un sistema de fondo de cese laboral, si así lo acuerdan sindicatos y cámaras empresarias en el marco de un convenio colectivo.

El proyecto de Régimen Penal Juvenil, aprobado en la Cámara de Diputados, también será debatido en el Senado este viernes luego de un cambio realizado por el oficialismo y sus aliados en el plan de Labor. Si bien se estima un consenso generalizado entre libertarios y aliados, persisten dudas en ciertos bloques -como la Unión Cívica Radical- que amagaron con firmar en disidencia el despacho y, sin embargo, se sumaron sin chistar al oficialismo.