EL EJÉRCITO DE CHINA DESPLIEGA MANIOBRAS MILITARES EN TAIWÁN

EL EJÉRCITO DE CHINA DESPLIEGA MANIOBRAS MILITARES EN TAIWÁN

China lanzó este lunes una nueva ronda de maniobras militares de gran escala alrededor de Taiwán, con el despliegue coordinado de fuerzas terrestres, navales aéreas, en una operación que Beijing presentó como una “firme advertencia” contra las fuerzas independentistas taiwanesas y contra la injerencia de actores externos en la región.

Los ejercicios, denominados “Misión Justicia-2025”, se desarrollan en múltiples zonas marítimas y aéreas cercanas a la isla y se extenderán hasta la tarde del martes, según informó el Comando del Teatro Oriental de Operaciones del Ejército Popular de Liberación (EPL). Las autoridades militares chinas indicaron que las maniobras incluyen entrenamientos con fuego real y recomendaron a buques y aeronaves civiles evitar las áreas afectadas.

Ejercicios con fuego real

De acuerdo con los comunicados oficiales, en dichos ejercicios las fuerzas chinas realizaron simulacros de ataques contra objetivos marítimos y terrestres, operaciones antisubmarinas, patrullas aéreas de combate y ejercicios destinados a lograr la “superioridad aérea regional”. En las maniobras participaron destructores, fragatas, bombarderos estratégicos, cazas, drones y unidades terrestres equipadas con sistemas de artillería y lanzamiento de misiles de largo alcance.

Desde la capital taiwanesa de Taipéi, el Ministerio de Defensa Nacional informó que, hasta las primeras horas de la tarde del lunes, había detectado 89 aeronaves militares chinas operando en las inmediaciones de la isla, de las cuales 67 ingresaron en la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa. También se registró la presencia de 14 buques de guerra14 embarcaciones de la Guardia Costera china y una formación de cuatro buques de asalto anfibio en el Pacífico Occidental.

Las áreas de entrenamiento abarcan sectores del estrecho de Taiwán y espacios marítimos y aéreos al norte, sur, este y suroeste de la isla, en un despliegue que analistas chinos describieron como un cerco desde “múltiples direcciones”. Medios estatales difundieron imágenes de bombarderos H-6 armados con misiles, buques de guerra realizando fuego de artillería y tropas terrestres activando sistemas de lanzamiento de proyectiles.

Las autoridades taiwanesas señalaron que algunas de las zonas de ejercicios anunciadas por China se encuentran a menos de 12 millas náuticas de la costa y afectan corredores habituales del tráfico marítimo y aéreo internacional. Ante este escenario, el ejército de la isla activó un centro de respuesta y desplegó fuerzas consideradas “adecuadas” para monitorear la situación.

El Ministerio de Defensa de Taiwán afirmó que sus tropas permanecerán en “máxima alerta” durante la duración de las maniobras y sostuvo que no subestimará la capacidad del adversario. “Condenamos fuertemente las provocaciones irracionales de la RPC (República Popular China) y nos oponemos a las acciones del EPL (Ejército Popular de Liberación) que socavan la paz regional”, escribieron en otro comunicado.

El portavoz del Comando del Teatro Oriental, Shi Yi, afirmó que la operación constituye “una acción legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China”. Según explicó, los ejercicios apuntan tanto a disuadir a los sectores que promueven la independencia formal de Taiwán como a las potencias extranjeras que, a juicio de Beijing, interfieren en la cuestión taiwanesa.

Defensa y máxima alerta

En paralelo, la Guardia Costera china anunció el inicio de patrullas de “aplicación integral de la ley” en aguas cercanas a Taiwán y en los alrededores de los archipiélagos de Matsu Wuqiu, controlados por Taipéi pero situados frente a la costa continental china. Beijing presentó estas operaciones como una medida para ejercer su jurisdicción conforme al principio de “una sola China”.

En ese marco, el presidente taiwanés William Lai reiteró su intención de reforzar las capacidades militares del territorio y de aumentar de manera sostenida el costo de una eventual agresión. En un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que Taiwán debe elevar su presupuesto de defensa, en línea con otros países democráticos, y asumir un rol activo en la preservación de la estabilidad regional.

Las maniobras chinas se producen en un contexto de creciente tensión en el estrecho de Taiwán, marcado por el refuerzo del apoyo militar de Estados Unidos a Taipéi y por recientes visitas de dirigentes japoneses a la isla. Este mes, Washington aprobó una nueva venta de armamento a Taiwán, una decisión que provocó duras críticas por parte del gobierno chino.

El Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante asiático advirtió que las “fuerzas externas” que utilicen a Taiwán para contener a China y que incrementen el suministro de armas a la isla “solo empujarán la situación hacia un grave peligro bélico”. El vocero Lin Jian sostuvo que cualquier conducta que cruce las “líneas rojas” será respondida con firmeza.

Taiwán se gobierna de manera autónoma desde 1949, cuenta con fuerzas armadas propias y un sistema político, económico y social diferenciado, y es reconocida oficialmente por un número reducido de países. Sin embargo, China considera a la isla una parte inalienable de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para concretar la reunificación, un objetivo central en la estrategia de largo plazo del presidente, Xi Jinping, quien hasta ahora venía adoptando una postura de no confrontación directa.