SUPERMERCADISTAS ADVIERTEN UNA CAÍDA DEL CONSUMO "SIN PRECEDENTES"
Tras la publicación del IPC de febrero, el empresario advirtió que en el Gran Resistencia el capítulo de Alimentos estuvo por encima del promedio.
El último dato de inflación volvió a encender alarmas en el sector supermercadista del Chaco. Según el análisis del referente local del rubro, Miguel Simons, el escenario que atraviesa el comercio minorista está marcado por una fuerte contracción del consumo y por la ausencia de señales que permitan imaginar una recuperación en el corto plazo.
El empresario analizó el impacto del índice de precios difundido para febrero y advirtió que, tanto en el NEA como a nivel nacional y en el Gran Resistencia, el capítulo de alimentos y bebidas volvió a ubicarse por encima del promedio general de inflación. Dentro de esa categoría, explicó, el aumento estuvo impulsado principalmente por productos cárnicos.
"Entre los diez productos que más incidieron en el número final de inflación, seis corresponden a carnes: pollo, cerdo, carne vacuna, hamburguesas y otros derivados", señaló en declaraciones al ciclo Buen Día Norte, que se emite por NORTE TV.
VENTAS POR EL PISO
Sin embargo, más allá del movimiento de precios, Simons planteó que el problema central del sector hoy no está únicamente en la inflación sino en el derrumbe del volumen de ventas.
Según describió, las estadísticas del rubro muestran que las grandes cadenas y los mayoristas son los que más sienten el impacto de la caída del consumo, con retrocesos cercanos a 15%. En el caso de los supermercados pymes o de proximidad, la baja ronda 12%, aunque también se mantiene en niveles elevados.
Para el empresario, lo más preocupante es que el desplome del consumo actual no tiene antecedentes recientes en el sector. "Hemos atravesado otras crisis: controles de precios muy estrictos, faltantes de productos o problemas de financiamiento. Pero una caída de ventas como la actual no recuerdo haberla vivido", afirmó.
En ese contexto, Simons rechazó la idea de que el consumo simplemente esté migrando hacia otros canales de comercialización. A su entender, los datos muestran un fenómeno distinto: la gente directamente compra menos.

El capítulo de Alimentos y Bebidas volvió a mostrar un crecimiento superior a la inflación tanto para el NEA y como para el Gran Resistencia.
Como ejemplo citó el retroceso del consumo de carne en Argentina, que pasó de niveles cercanos a los 56 kilos per cápita a unos 51 kilos actuales. Algo similar ocurre con los lácteos, donde solo se sostienen la leche fluida y algunos quesos blandos, mientras que productos como yogures, cremas o postres muestran caídas marcadas.
En frutas y verduras, la situación también refleja un cambio en los hábitos de compra. "Hoy el verdulero vende básicamente papa, tomate, zanahoria, zapallo y lechuga. El resto prácticamente desapareció", describió.
COSTOS
A ese escenario se suma, según el supermercadista, una estructura de costos que prácticamente no se modificó respecto de años anteriores. En particular, señaló que los impuestos que inciden directamente en el consumo —como el IVA, Ingresos Brutos, el impuesto al cheque o tasas municipales— no registraron reducciones significativas.
"Los pocos impuestos que se tocaron no afectan al consumo. Los que impactan directamente en el precio final siguen exactamente igual que en 2023", afirmó.
Con rentabilidad en caída, crédito escaso y ventas deprimidas, Simons consideró que hoy no existen factores que permitan proyectar una mejora en el corto plazo. "Con este nivel de consumo, con salarios que no acompañan y con un comercio que pierde rentabilidad, la verdad es que no hay ningún motivo para tener esperanza de una recuperación rápida", concluyó.
Empresarios y críticas presidenciales: la respuesta del sector pyme
Las recientes declaraciones del presidente Javier Milei contra parte del empresariado también generaron repercusiones dentro del sector comercial y empresarial en el ámbito local.

Miguel Simons consideró que los empresarios pymes no encuadran en los criticados por el presidente, Javier Milei.
Consultado sobre esas críticas, Miguel Simons reconoció durante su intervención en el ciclo "Buen Día, NORTE" que en la economía argentina existen sectores concentrados y posiciones dominantes que históricamente generaron distorsiones de precios.
El supermercadista mencionó como ejemplo mercados altamente concentrados en insumos clave -como envases, vidrio o determinados materiales industriales- donde la competencia es limitada.
No obstante, planteó que esas situaciones no pueden generalizarse a todo el universo empresarial.
En particular, diferenció con claridad a las grandes corporaciones de las pequeñas y medianas empresas. Según sostuvo, la realidad de las pymes dista mucho de la imagen de empresarios con privilegios o rentas extraordinarias.
Por el contrario, el referente supermercadista afirmó que la mayoría de los pequeños empresarios trabaja directamente en sus negocios, con márgenes cada vez más reducidos y enfrentando dificultades para sostener el empleo.
"Las pymes no están en un yate ni viviendo de privilegios. Están al pie del negocio todos los días tratando de sostener la actividad", resumió.
D.N



















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