PRODUCTOR CHAQUEÑO VINCULÓ LA CAÍDA DEL STOCK BOVINO CON EL AUMENTO DE PRECIOS

PRODUCTOR CHAQUEÑO VINCULÓ LA CAÍDA DEL STOCK BOVINO CON EL AUMENTO DE PRECIOS

El productor agropecuario Walter Detzel describió que el aumento en el precio de la carne está ligado "a políticas aplicadas desde 2006 que redujeron el stock ganadero". Advirtió que "la menor oferta, sumada a la demanda externa, presiona los valores" y sostuvo que la solución pasa por incentivar la producción y no por controles.

En medio de un escenario donde el precio de la carne vuelve a ocupar el centro de la discusión económica en Argentina, el productor agropecuario Walter Detzel aportó una mirada con un diagnóstico histórico y advertencias hacia el futuro.

Oriundo de Castelli y protagonista meses atrás de la primera exportación de sandías a granel, Detzel avanzó en un análisis de lo que considera un problema estructural. Según su análisis, "el punto de quiebre de este problema se remonta a 2006, durante la presidencia de Néstor Kirchner, cuando se implementó el cierre de exportaciones de carne como herramienta para contener los precios internos. Aquella decisión no solo alteró el mercado en el corto plazo, sino que dejó secuelas que aún persisten".

El productor sostuvo que las políticas "se profundizaron durante la gestión de Cristina Fernández, con la incorporación de mecanismos de control como los ROE (Registros de Operaciones de Exportación). En ese contexto, los precios que recibían los productores quedaron por debajo de los valores internacionales, generando un desincentivo que impactó directamente en la producción".

"La consecuencia más visible de ese período -según analizó Detzel- fue una transformación silenciosa pero profunda del rodeo ganadero. Entre 2007 y 2011, el stock nacional cayó de 60 a 48 millones de cabezas. La cifra, más allá de su magnitud, encierra una dinámica de inercia biológica. La liquidación de vientres no solo reduce la producción presente, sino que compromete la capacidad futura del sistema".

Abordando el escenario actual, el productor de  Castelli señaló que "la creciente inserción de Argentina en el mercado global, con una demanda sostenida desde China y el cumplimiento de cuotas premium como la Hilton hacia la Unión Europea, generó una competencia directa entre el consumo interno y las exportaciones. A ese proceso se sumaron factores climáticos adversos, como la sequía de 2008 y 2009, que terminaron de acelerar la liquidación de ganado. El resultado fue una menor disponibilidad de animales, un dato que hoy —años después— continúa condicionando la oferta".

Detzel, quien además de su trabajo rural es referente de la Libertad Avanza en el norte chaqueño, agregó: "Los controles pueden generar efectos contraproducentes, por eso quiero alertar sobre el riesgo de una nueva caída del stock ganadero si se desincentiva la producción. Una salida posible no es inmediata ni sencilla. Hay que recomponer el rodeo, mejorar la productividad y establecer reglas claras que fomenten la inversión. La clave no está en contener los precios artificialmente, sino en aumentar la oferta".

"Porque, en definitiva, la carne que es un símbolo cultural y económico del país no puede escapar a una lógica básica, pues su precio no se regula por decreto, sino por la cantidad disponible. En ese terreno, la ganadería juega un partido largo, donde cada decisión deja huella durante años", sintetizó Walter Detzel.

D.CH