LA TERCERA AVENTURA MUNDIALISTA DE BIELSA

LA TERCERA AVENTURA MUNDIALISTA DE BIELSA

El entrenador rosarino volverá a la máxima cita del fútbol con Uruguay, igualando el récord de Pekerman como el DT argentino con más presencia en las Copas.

Argentina será, junto a Francia, el país que más entrenadores aporte al Mundial 2026. Y aunque Lionel Scaloni brillará de entrada como el campeón vigente, hay otro nombre que se destaca significativamente entre los seis DTs albicelestes que tendrá la Copa. Es Marcelo Bielsa, quien al mando de Uruguay incursionará en su tercera aventura mundialista,igualando así a su compatriota José Pekerman, el que hasta ahora había sido el único técnico argentino con tres ediciones dirigidas (con Argentina en Alemania 2006 y con Colombia en Brasil 2014 y Rusia 2018), el mayor número para un conductor albiceleste.

Las dos experiencias mundialistas de Bielsa fueron bien distintas. En la primera estuvo a cargo ni más ni menos que de la Selección Argentina, a la que condujo durante un gran proceso de Eliminatorias en las que el equipo nacional concluyó primero y le sacó 12 puntos a Ecuador, su escolta en aquella tabla final. Aquel andar que cerró con 43 unidades (fruto de 13 victorias, 4 empates y solo una caída) llevó las expectativas mundialistas a las nubes y, lamentablemente, todo aquel buen proceso no pudo materializarse con su actuación en la cita en Corea y Japón 2002, donde Argentina quedó eliminada en primera ronda.

Su segunda incursión mundialista fue con el seleccionado chileno, el primer combinado extranjero que condujo y en donde asumió tres años después de su desvinculación con Argentina. Bielsa llevó adelante un trabajo notable con el fútbol trasandino, trabajando de manera integral y propulsando también las categorías juveniles, donde descubrió y potenció a varios futbolistas que luego serían figuras destacadas en el seleccionado que conquistó las históricas Copas Américas 2015 y 2016. Aunque el argentino no cosechó títulos con la Roja, su labor ha sido reconocida como crucial (“cambió la mentalidad del fútbol chileno, fue el creador de esta generación dorada”, dijo Mark González, uno de los pilares de ese proceso) y sin dudas sembró una base de lo que fueron luego los logros de sus compatriotas Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi.

Parte de ese proceso incluyó la clasificación de Chile a Sudáfrica 2010, un logro que se festejó a lo grande luego de dos ausencias consecutivas a la cita más importante. Tras vencer a Honduras por 1-0 en el debut con gol de Jean Beausejour, el equipo de Bielsa rompió un maleficio histórico, al volver a ganar un partido en Mundiales después de 48 años y cuatro Copas sin alegrías a cuestas. Los conducidos por el rosarino finalmente llegaron hasta octavos de final -perderían con Brasil- y muchos recuerdan el buen partido disputado ante España -que sería el campeón de esa edición-, que concluyó en una derrota por 2-1 pero que los chilenos jugaron con un futbolista menos desde los 37 minutos.

La que será la tercera aventura mundialista de Bielsa comenzó en septiembre de 2023 con el inicio de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Su Uruguay, cargado con muchísimas expectativas en tierra charrúa y en toda la región, tuvo un gran arranque: aquel comienzo entusiasmó con su fútbol y con resultados notables e históricos, como los triunfos sobre Brasil en Montevideo y Argentina en la Bombonera (la Celeste nunca había vencido a los dos titanes sudamericanos en la misma edición de unas Eliminatorias), este último marcando la primera derrota albiceleste tras el título en Qatar. Luego de ese arranque furioso, el seleccionado charrúa se retrajo y hubo una baja futbolística notoria en su fútbol, a la que terminaron de sacudir anímicamente unas declaraciones explosivas de Luis Suárez contra Bielsa, en las que el actual delantero del Inter Miami se autoinstituyó como “voz” de todo el plantel, generando malestar y polémica al interior de la Celeste. Uruguay repuntó al final, de todos modos, y conquistó su clasificación. Lo mejor, sin dudas, estuvo al inicio: mientras que en esas primeras seis fechas los de Bielsa cosecharon 13 puntos, en los 12 partidos que siguieron conquistaron 15.

Bielsa hizo una fuerte autocrítica incluso antes del final de las Eliminatorias, más allá de haberle entregado al pueblo uruguayo aquellos triunfos históricos sobre Argentina y Brasil y también actuaciones de alto vuelo. “Si tengo que calificar mi gestión, diría que tendríamos que haber obtenido más de lo que obtuvimos -reflexionó el entrenador argentino en una conferencia de prensa en el estadio Centenario, a fines de agosto del año pasado-. Soy consciente de que mi gestión, que tiene como principal objetivo rentabilizar el material humano que me toca manejar, en proporción a las cualidades que tienen, es un objetivo no cumplido”.

El DT rosarino también analizó los puntos a mejorar del equipo uruguayo: “Necesitamos correr mucho porque eso nos hace jugar mejor, rentabilizar nuestras virtudes; necesitamos correr más que el rival y necesitamos de los jugadores que están habituados a la competencia máxima de altísima intensidad. Cuando se dan todas esas cosas juntas, somos un equipo; cuando no se dan, somos más débiles”. También señaló falencias en el andamiaje creativo del seleccionado charrúa: “Defender bien es más fácil que atacar bien. Tenemos una merma en la creación de fútbol ofensivo”.

Al final, la Celeste concluyó su participación en estas Eliminatorias con 28 puntos (7 victorias, 7 empates y 4 derrotas, con 22 goles a favor y 12 en contra): así, igualó los puntos de su segunda mejor clasificación histórica desde la instauración del sistema “todos contra todos”, que fue la protagonizada rumbo a Corea-Japón 2002 (aunque el Uruguay de Bielsa cerró con mejor diferencia de gol que aquel equipo, con +10), y quedó a solo tres unidades de la versión charrúa que más puntuó en unas Eliminatorias, cuando selló su pase a Rusia 2018 con 31 unidades y ubicada en la segunda posición final.

Uruguay integra el Grupo H junto a España, Cabo Verde y Arabia Saudita. El técnico argentino lleva sobre sus hombros, junto a sus dirigidos, la ilusión celeste en tierras norteamericanas, allí donde sueñan con mejorar la pálida actuación que los dejó afuera en Qatar apenas en la primera fase, cuando no pudieron vencer a Corea del Sur en el debut y el seleccionado asiático luego dio la sorpresa clasificando a octavos. Bielsa, uno de los seis nacidos en nuestro país que harán lo suyo en la Copa (junto a Lionel Scaloni en Argentina, Néstor Lorenzo en Colombia, Mauricio Pochettino en Estados Unidos, Sebastián Beccacece en Ecuador y Gustavo Alfaro en Paraguay), ya hará historia con su tercera participación. A él, sin embargo, eso seguramente le importe menos que el fútbol y que la mejor producción uruguaya que imagina potenciar.