AMISTOSOS CONTRA MAURITANIA Y ZAMBIA: LA DINÁMICA DE LO INEXPLICABLE
Los curiosos rivales que tendrá Argentina el próximo fin de semana.
Siguiendo con el riguroso plan de preparación frente a las potencias que dominan el orden geopolítico del fútbol (cómo olvidar aquel amistoso épico contra Angola, donde más de un jugador nuestro acudió al Google Maps para averiguar dónde quedaba dicha nación), el Chiqui Tapia lo hizo de nuevo. La AFA ha decidido que, para mantener el roce de élite, los próximos rivales de la Selección Argentina sean los Dream Teams de Mauritania y Zambia.
A ver, seamos buenos. Salvo que el propósito oculto del Chiqui sea incentivar el turismo aventura en las playas de Nuakchot (la capital mauritana), o que el Ministerio de Educación haya tercerizado en la AFA las clases de geografía del continente africano, esto no se entiende. Dante Panzeri, ese romántico que todavía creía en la pelota, decía que el fútbol era la “dinámica de lo impensado”. Lo que estamos viendo hoy, señores, es la dinámica de lo inexplicable. O, tal vez, la dinámica de lo recaudado, porque los precios de las entradas (arrancan en los 90 mil pesos y escalan hasta los 490 mil) son una oda al surrealismo. Ni un Adorni “deslomándose” una semana de corrido llega a pagar esa cifra.
El Ranking del Espanto
Hablemos de la selección de Mauritania. Actualmente en el puesto 110° del ranking FIFA. Supo merodear el puesto 200, una zona del escalafón donde la FIFA ya no te manda árbitros, sino un asistente social.
Jugar contra Zambia es como intentar prepararse para un examen de Astrofísica en la NASA resolviendo un crucigrama de alguna revista infantil. Te sentís inteligente porque llenaste todos los casilleros, pero cuando llegás al Cabo Cañaveral y te piden calcular la trayectoria de un cohete, te das cuenta de que saber que “mamífero rumiante de cuatro letras” es Vaca no te sirve para un carajo.
¿Cuál es el criterio? ¿Se eligen los rivales por orden alfabético inverso? ¿O se busca que Messi pueda jugar en pantuflas y con un habano en la mano sin perder la posesión? Con todo el respeto que nos merecen ambas selecciones, esto suena a burla. ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Un amistoso contra el seleccionado del Vaticano? ¿Una gira contra la reserva de un equipo de Therians?
Folklore para el Olvido
Lo más complejo será el color en las tribunas. ¿Cómo se supone que nuestra hinchada, acostumbrada a la épica de las finales, se motive con esto? Imagino los cánticos de la tribuna:
* “¡Zambia, no tenés aguante / che africano, vigilante!” (Suena raro, parece más una denuncia de la ONU que un cantito de cancha).
* O el clásico: “¡El que no salta es un mauritano!”. A la mitad del salto, el hincha promedio se pregunta si Mauritania es un país o un síntoma de una enfermedad tropical.
Personalmente, prefiero que la hinchada entone “Zambia para olvidarte”, porque este ciclo de amistosos es, efectivamente, algo que el buen gusto futbolístico debería borrar de la memoria colectiva cuanto antes.
Conclusión
Mientras las potencias europeas se sacan chispas entre sí, nosotros vamos a jugar partidos donde el mayor riesgo es que a un defensor nuestro le dé un calambre por la inactividad o que el árbitro se olvide de llevar el silbato porque pensó que era una kermesse.
Si el objetivo era no sufrir, felicitaciones: han logrado que el único peligro de estos partidos sea morirse de bostezo.



















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