SEGÚN UNA CONSULTORA, LAS PROVINCIAS PASARON DEL SUPERÁVIT AL DÉFICIT EN UN AÑO

SEGÚN UNA CONSULTORA, LAS PROVINCIAS PASARON DEL SUPERÁVIT AL DÉFICIT EN UN AÑO

El deterioro de las cuentas se explica por un aumento del gasto y un menor crecimiento de los ingresos, en un contexto de caída de la recaudación y menores transferencias desde la Nación.

Las cuentas públicas de las provincias registraron un fuerte deterioro durante 2025 y revirtieron el equilibrio alcanzado el año anterior. En un contexto marcado por mayores gastos —en parte vinculados a las elecciones legislativas— y una menor dinámica en los ingresos, los distritos pasaron en conjunto de tener superávit a cerrar el año con déficit financiero.

De acuerdo a un relevamiento de la consultora Politikón Chaco, dirigido por Alejandro Pegoraro y basado en datos oficiales provinciales junto a proyecciones, el resultado agregado cambió significativamente en apenas doce meses: de un superávit equivalente al 1,1% de los ingresos totales en 2024 se pasó a un déficit del 2,9% en 2025.

El año previo había estado atravesado por el ajuste impulsado por el Gobierno nacional, que redujo partidas como las transferencias a provincias y obligó a los gobernadores a aplicar recortes propios. Esa política derivó en una poda del gasto cercana al 15%, que permitió sostener el equilibrio fiscal aun con caída en la recaudación.

Sin embargo, durante 2025 la tendencia se modificó. Según explicó Pegoraro, el incremento del gasto por encima de los ingresos fue determinante para el cambio de escenario: "El gasto creció en torno al 9% y los ingresos al 3%, ese fue el factor que alteró los resultados fiscales". Además, señaló que hubo "necesidad de expandir un poco el gasto salarial (por fuerte atraso de 2024) y aumento del gasto de capital", lo que contribuyó al deterioro.

En el detalle por jurisdicciones, solo siete provincias lograron mantener superávit: Córdoba, Formosa, Jujuy, Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán, aunque en todos los casos con un resultado más ajustado que el año anterior. El resto cerró con números en rojo.

Entre las provincias con mayores déficits se destacan Tierra del Fuego, con un rojo equivalente al 16,4% de sus ingresos; Santa Cruz (12,9%); Chubut (8%); Chaco (7,3%); Buenos Aires (6%, según proyección) y Mendoza (5,8%), entre otras.

A este panorama se suma una nueva presión: la caída de la recaudación nacional. Los ingresos tributarios acumulan varios meses de retroceso en términos reales, lo que impacta directamente en las transferencias automáticas que reciben las provincias. Impuestos clave como el IVA y Ganancias, que se coparticipan, muestran una menor recaudación.

En esa línea, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) indicó que las transferencias automáticas desde la Nación a las provincias registraron una caída real del 6,4% durante el primer trimestre del año, lo que profundiza las dificultades financieras de los distritos.

Pese al escenario adverso, algunas provincias recurrieron al mercado internacional de deuda para emitir bonos en dólares, incluso en casos donde ya presentaban desequilibrios fiscales, como la Ciudad de Buenos Aires, Chubut, Entre Ríos y Santa Fe. No obstante, Pegoraro aclaró que en muchos casos estas operaciones se utilizaron para refinanciar pasivos existentes, extendiendo plazos y aliviando la carga de intereses en el corto plazo.

Como respuesta a la situación, el Ministerio de Economía puso en marcha una línea de adelantos financieros a tasas reducidas para asistir a una docena de provincias en el pago de gastos urgentes. El esquema incluye a Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.

Estos fondos, que devengarán una tasa nominal anual del 15%, deberán ser devueltos mediante retenciones automáticas de recursos coparticipables, en un intento por aliviar la tensión sobre las finanzas provinciales en el corto plazo.