LOS LLAMATIVOS ARGUMENTOS DE ORNELLA CALVETE PARA DESVINCULARSE DE LA CAUSA ANDIS

LOS LLAMATIVOS ARGUMENTOS DE ORNELLA CALVETE PARA DESVINCULARSE DE LA CAUSA ANDIS

Ornella Calvete, exdirectora nacional de Desarrollo Regional y Sectorial del Ministerio de Economía, imputada en la causa por coimas, sobreprecios y direccionamientos en la compra de medicamentos en la Agencia Nacional de discapacidad (Andis), relató en un descargo que los 700.000 dólares que le encontraron en el departamento donde vive a metros de Puerto Madero, los había dejado ahí su papá. Se trata del lobista Miguel Ángel Calvete, detenido el día de aquel allanamiento –el 9 de octubre- debido a que está condenado en una causa por proxenetismo, pero además está comprometido con un papel central en la trama de las adjudicaciones y pagos irregulares a droguerías, algunas a las que estaba ligado. La exfuncionaria nombrada el año pasado –quien pidió ser sobreseída-, dijo en su escrito que el empresario tiene problemas de salud mental y la forma de mostrarle cariño era incluirla en sus sociedades, pedirle que firmara cosas y compartirle bienes.

El tono dramático de la explicación y el enojo que la joven deja entrever por estar envuelta en la causa no se condicen con el de las conversaciones que –según el expediente—mantenía con su papá, incluso, cuando ya se sabía que había una investigación en trámite tras la filtración de los audios del exdirector de Andis, Diego Spagnuolo, y ellos mismos preveían allanamientos. Tampoco lo deja bien parado, ya que sugiere dudas sobre sus manejos.

—¿Indecomm tiene cash blanco?—le preguntó ella por Whatsapp, en relación a una de las empresas implicadas.

—Todo en blanco—fue la respuesta.

—O digo que me lo prestó alguien, olvídate. Por si entran acá y me ven con mossssca— insistió la joven.

La historia que cuenta Ornella Calvete para explicar esa conversación es que su papá le había “ofrecido” un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires porque ella vivía lejos de su trabajo y de ese modo se ahorraría tanto viaje. Aceptó, pero al poco tiempo se quiso mudar con su novio, otro exfuncionario de Economía (exsubsecretario de Gestión Productiva), Javier Cardini. Entonces Calvete padre les ofreció en forma provisoria un tres ambientes en el mismo edificio, en la calle México 55. La propiedad, todo indica, pertenecería a Indecomm. Ella cuenta que tenía algunos muebles, pero le sumaron cosas. “Antes de mudarme –agrega-- mi padre me informó que, debido a su situación procesal en otra causa (la de proxenetismo), había dejado en ese departamento dinero en efectivo, guardado en una cajonera bajo llave, y algunos objetos de su propiedad. Ante ello, le manifesté que no se preocupara, ya que no tocaríamos nada de lo que allí había quedado”.

“Yo sabía sin mucho detalle que mi padre tenía vinculación con el área de salud y que se desempeñaba como proveedor de insumos médicos”, describe en el texto. A cuento de que crecía el escándalo sobre la Andis, dice que le consultó —como si fuera la pregunta más habitual del mundo— “si se trataba de fondos de origen lícito” y él le respondió que estaba “todo en blanco”.

Para desentenderse de los 700.000 dólares, Ornella argumenta que una accionista de Indecomm se había presentado en la causa para reclamarlos. En el operativo pedido por el fiscal Franco Picardi y ordenado por el juez Sebastián Casanello se llevaron también 19.190.000 pesos y un conjunto de llaves de cajas de seguridad. “No me pertenecen ni las he utilizado”, asegura la mujer. Dice que tienen unas anotaciones que no son de ella y que por “la simple tenencia de esas llaves, que en realidad fueron dejadas por mi padre en ese inmueble” no se podría deducir “que yo administro, gestiono o dispongo de dinero, documentos o vaya uno a saber que otros bienes, provenientes del presunto hecho ilícito investigado”.

Salud mental

El comienzo de la presentación de la joven intenta contextualizar los hechos en un vínculo “con vicisitudes y matices” con su padre, a quien describió como una persona afectada a lo largo de su vida por trastornos de salud mental y que había empezado vendiendo perchas en Retiro. “Lo económico fue siempre un tema especialmente sensible para él”, señala. Le adjudica un diagnóstico de trastorno bipolar y lo describe desconfiado “en relación con el dinero”. Dice que “nunca vio maldad” en él. “Incluirme en decisiones, pedirme que firmara, hacerme parte de una sociedad, delegarme cuestiones o compartirme bienes de su propiedad eran, para él, formas de acercarse y de compartir algo propio, de compartirme su esfuerzo”, dice.

Calvete hija afirma que nada en la causa “demuestra que yo estuviese involucrada en la gestión de negocios y obtención de ganancias relacionadas con otros negocios en los que mi padre estuviese vinculado”. Las empresas que comparte con su padre, enumera, no son de salud: Finfox S.R.L., Cabañas del Nahuel S.A., Cámara de Pequeños y Medianos Productores de Alimentos y Bebidas S.А. у Construcciones y Contratos S.A.

“No me hagas karinearte la comisión”

El día que tuvo que presentarse a prestar declaración indagatoria, Ornella dijo ante las cámaras en la puerta de Comodoro Py: “Tengo un montón de cosas para decir”. Pero decidió no declarar ni contestar preguntas. Es lo que hicieron algunos de los imputados. Dejaron pasar unos días y presentaron descargos por escrito (no fue el caso de su progenitor). La exfuncionaria lo hizo este viernes, quizá ante la posibilidad de que el juez Casanello resuelva su situación procesal y la de los otros 18 implicados, aunque es improbable que lo haga antes de 2026.

Lo que no pudo evitar en aquella audiencia fue que le preguntaran, por ejemplo, sobre bienes registrables su nombre. “Uf, se me hizo una laguna”, respondió primero. Luego arrancó: uno sobre la calle Independencia, otro en Chile y Salta, en Tucumán y Junín, en Marcelo T de Alvear, el 25 por ciento de un monoambiente en Garay y Defensa. Agregó un Peugeot 208.

En las 32 páginas escritas en primera persona que presentó, con el patrocinio del abogado Fernando Manzanares –exinterventor de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte con Florencio Randazzo—la chica Calvete intenta refutar acusaciones y explicar elementos que aparecían en el dictamen del fiscal que la incriminaban. Según Picardi, ella “formó parte de esta organización criminal, siendo beneficiaria directa del dinero obtenido en forma espuria por dicha estructura (…) habría cumplido un rol de colaboradora de su padre y, en algún caso puntual, lo habría reemplazado en determinadas gestiones, vinculadas a firmas que comercializaban con Andis”, como Indecomm S.R.L.

En uno de los diálogos en los que también se vería cómo se manejaba con su padre, ella le pregunta cómo debía tratar al empresario de la Ortopedia Alemana Claudio K (Khan). “¿Le tengo que poner los puntos o le arranco la cabeza? Porque ya me está cayendo con socios fantasmasss”, le decía Ornella a su papá. En una conversación posterior, él le comentaba que se ocuparía de reunirse con Khan. “Cuchame, acordate de decirle a Claudio que sos Pedro”, lo apuntalaba la chica.

Le deseaba éxitos y le decía que si le iba bien le compraba “algo lindo”: “una lambo, una granja, lo que quieras”. “No hace falta, con el 3% para KM estamos bien”, respondió él en una obvia alusión jocosa a Karina Milei, una pata de esta investigación, mencionada en los audios de Spagnuolo, aún no desarrollada. Según la exfuncionaria, el empresario de la ortopedia estaba interesado en la importación de agroquímicos –en particular de Nitrógeno 16- de Kazajistán y quería evacuar dudas con algún/a especialista, y ella es ingeniera en alimentos. A su padre la mandó información sobre importadoras de urea, montos y otros detalles necesitaba. Según la fiscalía, podría ser información privilegiada accesible por su función. Ella lo niega y dice que no tiene relación con el caso Andis.

Argumenta que justo se “encontraba en un proceso de salida del sector público”. “Evaluaba a futuro, la posibilidad de desarrollar una actividad privada” y le pidió “orientación” a su padre por su “experiencia y conocimientos en el ámbito comercial muy superiores a los míos”. Calvete padre, según su hija, le dijo que se reuniría con Khan y que si el proyecto se concretaba podría “contemplarse el pago de una comisión”. Por eso, cuando ella lo llamaba y él no le contestaba, le mandó un audio donde le decía: “Escucháme Pedro si no me atendés me quedo el 3% no me hagas Karinearte la comisión”. Insiste en que era una broma, lo que parece lógico, aunque no deja de ser llamativo en aquel contexto.

Miguel Ángel Calvete fue muy conocido públicamente como vocero de los supermercados chinos, fue concejal de Cambiemos en La Matanza, y frente a la Andis intervenía en nombre de varios laboratorios y droguerías beneficiados con adjudicaciones. Su hija lo llamaba Pedro, pero tenía varios nombres en sus aplicaciones de mensajería. Era Carmela Vivaldi, Michael Bubble, Carmela Vivaldi, Alejandra, Gupy. A uno de sus colaboradores le dijo que lo anotara con un nombre en chino. Con Spagnuolo tenía un vínculo directo, igual que con su número dos, Daniel Garbellini. El contacto de Ornella estaba en el celular del extitular de Andis. Ella dice que nunca se lo dio.

Un descargo ¿sincero?

Otro de los imputados, Patricio Rama, director de New Farma, una de las droguerías beneficiadas sistemáticamente según la fiscalía, dice en su descargo que cuando lo convocaban a concursar por una prestación no sabía con quién competía. Sin embargo, en el mismo escrito admite su relación con otras de las droguerías de ese pequeño grupo favorecido, como Génesis, aunque la atribuye a la amistad con su presidente, Andrés Arnaudo.

Reconoce también que tenía permiso para manejar una camioneta Chevrolet de Génesis. A la vez, afirma que el esposo de una de sus socias es socio en otra de las droguerías clave, Floresta S.A. Es un texto curioso, donde también da cuenta de una vieja relación con dos hombres claves de la trama, imputados ambos: Garbellini, extitular de Acceso a Servicios de Salud, y su antecesor en el macrismo, Pablo Atchabahian. Compartían en Whatsapp el “Grupo Museo” donde festejaron el desembarco de Garbellini en la gestión libertaria.