"LA TASA DE CRIMINALIZACIÓN DE LAS MUJERES SUBIÓ EXPONENCIALMENTE"
El narcomenudeo es principal causa del aumento de encarceladas en tres décadas
La abogada especializada en género Silvina Canteros vinculó el crecimiento de la criminalización de mujeres en las últimas tres décadas.
Con cambios en las políticas penales y económicas, la integrante de la fundación Bandada sostiene que desde 1990 se disparó la tasa de encarcelamiento de manera exponencial.
Si bien las privadas de libertad representan una proporción menor dentro del sistema penitenciario, con el 7% al 9% del total de las personas encarceladas, asegura que ese aumento se vincula principalmente con la aplicación de la ley de estupefacientes y, más recientemente, con la implementación de leyes provinciales de narcomenudeo.
El entorno
"La ley de narcotráfico ha incrementado la tasa de criminalización de mujeres en los últimos 20 a 30 años", afirmó. En muchos casos las mujeres ingresan en el sistema penal por situaciones vinculadas con el entorno más cercano. "A veces están involucradas porque la actividad ocurre en la casa o por vínculos con la pareja o un familiar", señaló.
Canteros también recordó su experiencia en el Comité Nacional de Prevención de la Tortura, en inspecciones a unidades penitenciarias de otras provincias.
En Santa Fe muchas mujeres detenidas señalaban estar "presas por arrastre familiar", una expresión con la que describían que en contextos donde la venta de drogas ocurre dentro del hogar, toda la familia termina involucrada en las causas judiciales.
Según la abogada, estas situaciones muchas veces están atravesadas además por relaciones de violencia de género.
Si bien aclaró que no cuenta con estadísticas específicas de la provincia del Chaco, Canteros remarcó que a nivel nacional el endurecimiento de la persecución penal vinculada al narcotráfico y al narcomenudeo tuvo un impacto directo en el aumento del encarcelamiento de mujeres, un fenómeno que —consideró— requiere ser analizado con perspectiva social y de género.
Formas de colaborar
La fundación Bandada es una de las organizaciones sociales que dentro de las cárceles con habilitación que otorgan el Estado y el Servicio Penitenciario impulsa un proyecto de acompañamiento. Las actividades destinadas a privadas de libertad se hacen con recursos muy limitados y que se sostienen principalmente a partir de colaboraciones y voluntariado.
Gran parte de las propuestas se concretan gracias al compromiso de integrantes de la organización y de la comunidad. Por ejemplo, la comunicadora Amelia Fernández acompaña con actividades de lectura en el centro del barrio Don Santiago, uno de los espacios que cuenta con mayor infraestructura para desarrollar talleres y encuentros con las internas.
Además de la promoción de la lectura, las voluntarias también impulsan talleres de manualidades y oficios. En esas actividades se enseña a confeccionar productos como hebillas, collares, prendas y muñecos de apego, así como también nociones básicas de costura y corte de moldes.
Esas iniciativas resultaron especialmente valiosas porque permitieron a muchas mujeres aprender habilidades que luego podían usar para generar ingresos. La venta representó en su momento una oportunidad concreta para que obtuvieran recursos propios mientras transitaban el contexto de encierro.
D.N




















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