EN EL PASTO SECO DE RACING, DI MARÍA REGÓ FÚTBOL DE POTRERO

EN EL PASTO SECO DE RACING, DI MARÍA REGÓ FÚTBOL DE POTRERO

El pésimo estado del campo de juego condicionó las acciones en Avellaneda, excepto en el caso de Fideo y su infinito talento. También hubo gritos de Véliz y Maravilla Martínez.

Segunda derrota consecutiva de Racing. En la Plata había caído ante Gimnasia por 2 a 1 y ahora perdió en su cancha ante Rosario Central por el mismo marcador. El equipo rosarino se puso en ventaja con un espectacular gol de Angel Di María y aumentó en una contra. Racing descontó sobre el final de la primera etapa y en el segundo tiempo tuvo unas cuantas aproximaciones hasta el arco de Ledesma, pero no pudo alcanzar el empate.

El estado del piso de la cancha de Racing es carne de cañón disparado sin piedad por los hacedores de memes y se presta para todas las bromas. Que es como la del colombiano Deportivo Pasto (seco en este caso); que tiene césped tricolor, que ahí fue donde los norteamericanos simularon la llegada a la Luna y el paso chico para el hombre pero grande para la humanidad de Neil Armstrong, que ahí se va a hacer la próxima Exposición Rural y siguen las jodas. La verdad es que es un desastre, lo justifican con que sacaron el césped viejo, plantaron uno nuevo y la falta de lluvias conspiró para que quedara asís como quedó: un potrero. Era mucho más lógico que los dirigentes pidieran jugar en otro lado o que la AFA obligara a ello, pero no. En el fondo no se respeta a la gente ni a los jugadores, pero la pasión hace que la gente aguante y los futbolistas aportaron la mejor buena voluntad para disimular los inconvenientes y produjeran un primer tiempo muy entretenido. Y además, como Di María lleva el potrero en la sangre se mandó una jugada fenomenal, entrenado como 10 (pisadita, amague y elegante zurdazo de revés para clavar la pelota contra un poste). El mismo Di María en un buen contrataque inició la jugada que terminó en el segundo gol. Se la llevó desde su propio campo, metió una gambeta medio embarullada, habilitó a Campaz que entraba libre por la izquierda; el colombiano vio que por el otro lado llegaba Veliz solito. Dos a cero.

Sobre el final de la etapa Solari metió un buen centro desde la derecha Maravilla Martinez metió el cabezazo, el VAR revisó todo, la gente empezó a cantar contra Chiqui Tapia en modo tapa de Clarín y cuando se convalidó el gol volvieron a recordar con el canto que “brillará blanca y celeste la Academia Racing Club”.

En el segundo tiempo el equipo de Costas fue a buscar el empate con mucha voluntad, con el toque preciso de Miljevic, a quien le faltó compañía, con el empuje de Sosa pero con poca capacidad de resolución. En los visitantes el cansancio había operado sobre Di María y las contras se hicieron muy aisladas. Pudo empatar Racing con un remate de Miljevic y con alguno de los centros que llovían en los dominios de Ledesma, pero el 2 a 1 no se quebró.

Mientras espera que Carboni se afirme, apostando siempre a la cabeza y la repentización de Maravilla Martínez, Racing debe anotar en el haber la producción de Miljevic que parece tener claro el destino de cada pelota que juega.

Rosario Central, que venía de un empate, celebró mucho esta victoria que elaboró con una estructura defensiva sólida (impecable Ledesma), con mejor juego en el medio en el primer tiempo y con el talento interminable de Di María.